La manera más segura de evitar lesionarse durante el ejercicio es evitar tratar de hacer demasiado, muy temprano.
Empiece con una actividad que es medio fácil, tal como caminar.
Camine por unos minutos al día o varias veces al día.
De allí gradualmente aumente el tiempo y nivel de actividad.
Por ejemplo, aumentar la rapidez con que camina en el espacio de varias semanas.
Si se siente cansado o adolorido, baje un poco el nivel de ejercicio que hizo o descance por un día.
¡Trate de no darse por vencido muy rápidamente, aunque no se sienta mucho mejor de inmediato!
Hable con su médico si tiene alguna pregunta o piensa que se ha lesionado seriamente.
